La chilena Industria Corchera, firma vinculada a Viña Concha y Toro y a la portuguesa Amorim, sometió a evaluación ambiental su proyecto `Edificio Jorge Cáceres 220`, de la comuna de La Cisterna, el cual supondrá su estreno en el negocio inmobiliario.

La iniciativa considera la construcción de cuatro edificios de departamentos en un terreno de 10.184,76 m2, con una superficie edificada de 59.530,7 m2. Se considera la construcción de 771 departamentos distribuidos en cuatro torres, de veinte pisos cada una, con dos subterráneos y un total de 478 estacionamientos para automóviles y 240 aparcaderos para bicicletas.

La inversión la estima en US$ 90 millones.

En la actualidad el terreno, que se ubica a una cuadra de Gran Avenida y a tres de estación Lo Ovalle del Metro, contiene estructuras físicas (galpones y oficinas), que desde antaño han sido parte de la Industria Corchera.

“Esta industria realizará el traslado de su planta – con sus maquinarias y equipos existentes-, hacia un terreno localizado en la comuna de Buin donde continuará con su giro y procesos productivos. El traslado de dicha planta se iniciará en el mes de noviembre del año 2019, estimándose que se prolongará hasta el mes de enero del año 2020”, destacó la empresa en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

Cabe señalar que la DIA del proyecto de traslado de esta planta, por US$ 5 millones, se encuentra actualmente en proceso de evaluación ante el SEIA.

A comienzos del año pasado, Concha y Toro anunció la creación de una filial para ingresar al negocio inmobiliario, la que estaría a cargo de administrar una serie de terrenos que catalogó como de alta plusvalía y que no forman parte de su `core business`, que es la producción de vinos.

En octubre, en tanto, definió tres terrenos para ingresar a este negocio: Fundo Tocornal, en Puente Alto (43,57 ha), Fundo Pirque Ross, en Pirque (30 ha) y el ya mencionado en el sector centro sur de Santiago.