Desde Solek, compañía checa referente en energía solar, comentan que para alcanzar la meta del Gobierno se necesita, además de buenas intenciones, conocer los incentivos para los inversores que posibilitarán estos cambios.

De acuerdo con Greenpeace, el carbón es el combustible que más afecta el cambio climático y las centrales que funcionan con este tipo de material son la mayor fuente de emisiones de CO2 producidas en el planeta.

A mediados de año, el gobierno anunció que para 2025 el 50% de las centrales que funcionan a carbón en el país terminarían sus operaciones. Lo cierto es que hacia el año 2040, todas las centrales de este tipo debieran estar cerradas.

“Lograr una matriz energética verde y libre de carbón es posible de realizar, pero requiere del esfuerzo e impulso de todas y todos”, señala Víctor Opazo Carvallo, CEO de Solek Chile. Actualmente, para tener una matriz completamente libre de carbón faltan 13.735 MW, que actualmente es la capacidad instalada de termoeléctricas en Chile, y que corresponden al 48% del total, que es de 28.495 MW.

Opazo afirma que “debemos conocer una serie de cuestiones referentes a la materia, pero quizás la más importante es pensar en los incentivos que propondrá el Gobierno para lograr la meta lo más rápido posible”.

Una gran ventaja para Chile, señala el ejecutivo, “es lo fácil que le es generar energías verdes. En gran parte del país contamos con sol para la instalación de plantas fotovoltaicas, además de poder producir energía eólica de forma importante en algunas regiones. Todos estos elementos, sumado a la cercanía a grandes puertos y una estabilidad económica, hicieron que los inversores extranjeros se interesaran por venir en años anteriores, pudiendo desarrollar las ERNC con mucha fuerza”, comenta.

Ahora toca continuar con ese robustecimiento, pero hay que conocer las reglas y beneficios que tendrán las compañías para seguir inyectando capital al sistema: “Actualmente, existen mecanismos de atracción de inversores para proyectos que generen externalidades positivas, para la adquisición de activos, para inversiones desde los US$ 5 millones, pero falta conocer más en detalle las opciones que entregará el Gobierno para el cierre de las centrales que funcionan a carbón y para la apertura de nuevos y más proyectos fotovoltaicos y eólicos”, asevera.