Gerente general de Inmobiliaria del Puerto comentó que aunque en dos ocasiones pidieron sin éxito reunirse con el edil de Valparaíso, siguen apostando por el diálogo.

No solo la vía judicial está buscando el empresario Nicolás Ibáñez para revertir la decisión del alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, de anular el permiso de construcción del proyecto inmobiliario Pümpin ubicado en el tradicional barrio O’Higgins de la ciudad puerto.

A los recursos de ilegalidad y de protección que la firma que impulsa la iniciativa presentó ante la Corte de Apelaciones local, Inmobiliaria del Puerto, la firma a cargo de la iniciativa y ligada a los hermanos Nicolás y Felipe Ibáñez, no pierde la esperanza de solucionar esta situación por la vía del diálogo.

Por esta razón, comenta el gerente general de la inmobiliaria, Rafael Burmester, han intentado sentarse a conversar con el edil aunque estas peticiones no han tenido eco.

Al menos en dos ocasiones la empresa ha solicitado audiencia con el jefe comunal las que no fueron acogidas, “supongo que por problemas de agenda” sugiere el ejecutivo.

La intención de la empresa es tender un diálogo con el edil, para que conozca los detalles del proyecto, cuya inversión es de US$ 84 millones, y a su vez, si existen reparos técnicos de su parte poder analizar como se podría mejorar.

“No sólo es un proyecto inmobiliario que construye departamentos sino que entrega muchas áreas verdes al espacio público. De forma libre y voluntaria, generamos un mejoramiento de la conectividad del entorno, tiene
muchas cosas positivas para el barrio que creo el alcalde no conoce. Como en todas las cosas hay que dialogar
y así como él puede tener ciertas aprensiones, se puede ver cuáles son y ver cómo poder mejorarlas”, comentó.