Para el segundo semestre 2018 está proyectado el inicio de obras que permitirán mitigar en un 70% el efecto del oleaje.

A pesar de las críticas que recibió inicialmente, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ratificó el proyecto que subirá en un metro el paseo peatonal y el muro de contención de olas en la Avenida Perú, en Viña del Mar.

La iniciativa permitirá mitigar un 70% del efecto del oleaje y se desarrollará en un tramo de 764 metros de longitud de la Avenida Perú. Además contempla la instalación de dolos, ubicados a siete metros en el mar, desde roqueríos, y cambiar la pendiente de la calle para evacuar el agua hacia el mar.

El costo de las obras se estimó en US$ 20 millones y se espera pueda ser financiado con recursos del MOP y el aporte del gobierno regional.

El ministro del ramo, Alberto Undurraga, explicó que “los turistas tendrán la misma vista, porque al subir todo, quedan a la misma altura. Aquí lo que se hace es integrar una solución técnica y esperamos que el segundo semestre del próximo año podamos iniciar las obras, que podrían durar un año más”, afirmó.

El proyecto cumplirá una primera etapa de diseño y trabajo de ingeniería que buscará disminuir los daños que provocan los eventos de marejadas anormales, como los vividos hace dos semanas en la zona.

El intendente señaló que “hemos pedido a los rectores de universidades que generen estudios sobre el comportamiento del mar en la región. En emergencias, desde 2015 a la fecha, se han gastado $ 5.500 millones, entonces tenemos que prepararnos para el futuro”.

En tanto, la alcaldesa Virginia Reginato reiteró que el municipio no cuenta con recursos para aportar, pero sí dispondrá de capital humano para formar parte del proyecto. “El municipio, en conjunto con la Dirección de Obras Portuarias, trabajará en un diseño y brindará apoyo con la disposición de los profesionales de la Secpla para la realización del estudio de ingeniería de diseño que se requiere para la propuesta del ministerio”, señaló.

Una de las vecinas del sector, Patricia Ordenes, quien vive en un primer piso en Avenida Perú, manifestó su preocupación por las consecuencias del proyecto. “Aquí habrá problemas, es imposible que no nos veamos afectados. Yo no tendré la misma vista de siempre, entonces se pensó en el que pasea y no en el que vive aquí”.

El martes 18 se realizará una mesa de trabajo, donde se abordará si la propuesta es la mejor solución, ya que se trata de una maqueta que provocó rechazo y observaciones por parte de locatarios y vecinos del sector.