“Hoy, Bogotá está enterrando 6.200 toneladas en relleno sanitario en los lotes que conforman Doña Juana. Ahora, la idea es tener un proyecto integral y real de tratamiento de residuos sólidos”, dijo Camacho.

Se espera que en un mes quede lista esta primera etapa de la licitación, para luego publicar pliegos definitivos y comenzar una fase de 90 días adicionales.

Una vez terminado ese plazo se adjudicará el proyecto, que incluye estudios de ingeniería de detalle, construcción y operación de la planta por 30 años.

La inversión en la etapa de construcción será de $1 billón, mientras que en operación ascenderá a $4 billones durante las tres décadas de concesión.

En todo caso, la alcaldesa fue enfática en que las facturas que pagan los ciudadanos en Bogotá no se verán afectadas por este nuevo proceso.

“No hay inversión pública, ya todo es por apalancamiento de la empresa privada y tiene una premisa: no incrementar tarifas”, dijo.

Y anotó que esta será la tercera tecnología para aprovechar los residuos en energía limpia, que se podrá usar para alumbrado público o para entregarles a los vecinos del relleno Doña Juana, en el sur de la capital.

La iniciativa se enmarca en el plan de acción climática de la Alcaldía de Bogotá y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) aprobado a comienzos de año.

Nos interesa que sea una licitación muy competitiva, con firmas que tenga experiencia y capacidad de inversión”, concluyó la mandataria.