El FACSAT-1 mide tan solo 30 centímetros, pero su tamaño no representa la importancia que tiene. Se trata del primer satélite colombiano con capacidad de tomar imágenes de la Tierra y enviarlas al centro de mando ubicado en Cali.

Ya cumple cinco días en órbita luego de ser lanzado en un cohete desde la base espacial de India y, como explica el general Fernando Lozada, jefe de Educación Aeronáutica de la Fuerza Aérea Colombiana, lo que sigue esta semana es que el dispositivo tenga todos sus componentes operativos.

“Una vez estabilizado, lo que debemos hacer es poner a prueba todos los subsistemas: las antenas, los sistemas eléctricos, de navegación y biónico. Una vez logremos eso, lo último que vamos a probar es la carga útil, que en este caso es una cámara. Todo esto debe estar listo a finales de esta semana”, afirmó el

oficial.

Aunque el proyecto es de la Fuerza Aérea, esa institución asegura que el paso que se da con este primer lanzamiento es más de aprendizaje y académico que militar; sin embargo, las imágenes que se obtengan pueden ser útiles para diferentes sectores.

“Aquí estamos tratando de aprender cómo se gestiona una misión satelital desde el principio”, dice el general Lozada, y agrega que “queremos con la cámara observar nuestro país, tomar fotos de algunos sitios, y con otras aplicaciones poder determinar por ejemplo la densidad poblacional, si hay o no deforestación o minería ilegal, entre otras cosas. Vale la pena aclarar que este satélite también está para el uso de las universidades que tengan programas espaciales”.