La firma hasta el momento de cinco contratos, de un primer paquete de nueve, para la exploración y producción (E&P) de hidrocarburos en aguas del mar Caribe mueve sin duda la marea en la operación costa afuera (offshore) del país.

Luego de cinco años en que no se habían rubricado convenios de E&P sobre nuevas áreas, el pasado 1.° de febrero, el Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) le dio luz verde a la citada tarea con los ajustes al modelo de contrato (minuta) para su desarrollo.

De acuerdo a su contenido, por única vez se estructura el número de fases de los Programas Exploratorios Mínimos (PEM) para hacer la conversión de los acuerdos de Evaluación Técnica a contratos de E&P costa afuera.

Con las aguas despejadas para esta operación en el mar Caribe, el primer contrato E&P offshore se firmó el pasado 1.° de marzo entre la ANH y Ecopetrol con inversiones por más de US$250 millones.

“Este es un hito para reactivar la industria de hidrocarburos en el país, de paso se estimula la inversión en el sector”, señaló el presidente de la ANH, Luis Miguel Morelli.
El convenio suscrito entre las citadas partes es para el desarrollo del Bloque COL 5, cuya área abarca una extensión que supera las 399.426 hectáreas. Uno de los aspectos centrales del contrato es el compromiso de desarrollar un Programa Exploratorio Mínimo de tres fases, que incluye adquisición y reprocesamiento de sísmica 3D sobre un área cercana a los 2.000 Kilómetros, y la perforación de al menos dos pozos exploratorios, entre otras obligaciones.

Para Felipe Bayón Pardo, presidente de Ecopetrol, “el contrato que hemos firmado con la ANH, nos permite pensar con optimismo en que podamos contar con reservas de gas adicionales para el mercado, a mediano plazo”.

El segundo compromiso se selló diez días después con la firma de dos contratos E&P entre la ANH y la multinacional Shell para el desarrollo de los bloques COL 3 y GUA Off 3, en el mar Caribe, con un compromiso de inversión de US$100 millones en la primera fase.

En caso de que la firma europea decida continuar con el programa exploratorio de las siguientes dos fases, la inversión en su totalidad puede superar los US$650 millones.