Fitch Ratings afirmó este martes las calificaciones de largo y corto plazo en ‘AAA(col)’ y ‘F1+(col)’, respectivamente, de la Empresa Metro de Bogotá (EMB). Además, indicó que su perspectiva es estable. La calificadora considera a la compañía como una entidad relacionada con gobierno (ERG) por sus vínculos crediticios con Bogotá y el Gobierno Nacional.

Así las cosas, le aplicó la metodología ERG, con la cual se igualan tales calificaciones con las de sus patrocinadores, cuando el porcentaje de garantía de la deuda es superior a 75%. Este es el caso de la Empresa Metro, ya que la Nación garantiza hasta $7,8 billones como parte del actual plan de endeudamiento.

De forma complementaria, como referencia, Fitch evaluó los factores de la metodología para estudiar la fortaleza del vínculo con sus entidades de soporte. En este sentido, la compañía obtuvo 50 de un máximo de 60 puntos posibles, lo que permite que se igualen sus calificaciones con sus entidades de soporte (Gobierno y Distrito)

Entre los factores que observó Fitch para afirmar las notas de la Empresa Metro están que tiene naturaleza jurídica de sociedad anónima por acciones y es propiedad del Distrito directa e indirectamente.

Además, en la Junta Directiva de la EMB sigue habiendo presencia de miembros de la Nación, lo cual espera se mantenga hasta que culmine la fase de construcción y un año más.

“Fitch opina que, a largo plazo, seguirá el control de las entidades de soporte sobre aspectos estratégicos y de las unidades administrativas de la empresa como gestora. La posibilidad de otorgar soporte por parte de las entidades de soporte es evidente”, indicó.

Otro de los factores fue su historial de soporte, considerado como “muy fuerte”, por cuenta de su modelo financiero.

“La definición de montos, términos y condiciones bajo los cuales la Nación y el Distrito concurrirán a la cofinanciación del sistema de servicio para el desarrollo e implementación del proyecto primera línea del metro tramo 1 imprime alta seguridad en el soporte de tales entidades”, señaló.

Y destacó que las vigencias futuras, recursos con los que se pagarán las obras, tienen calendarios y fechas semestrales establecidas para los giros, a través de un encargo fiduciario y serán dirigidas exclusivamente a atender los componentes citados en el convenio.

En cuanto a implicaciones sociopolíticas de un incumplimiento, la calificadora señaló que una interrupción del proyecto tendría una repercusión política y económica negativa para la ciudad.

Eso sí, aclaró que este escenario es remoto, gracias a la garantía de la Nación a la deuda y a otras operaciones de remuneración.

De hecho, los inversionistas consideran a la EMB como un vehículo financiero, al menos durante el período de construcción de infraestructura, que iría hasta el 2027.

Para futuras revisiones, Fitch podría definir una calificación negativa/baja si el monto de endeudamiento de la EMB fuese tal, que la garantía soberana fuese menor que 75% de la deuda total.

Además, si se presentan cambios en las calificaciones del Gobierno Nacional o el Distrito. O también si la mezcla de los factores evaluados indicara un puntaje inferior a 42,5.

Actualmente, la nota de la Empresa Metro de Bogotá es la máxima en la escala nacional, por lo que no existen factores al alza.