La llegada de capitales extranjeros a Colombia sorprendió hace unas semanas por haber caído 20% el año pasado, según datos del Banco de la República, pero detrás de esta cifra hubo varios ganadores claves para la economía colombiana.

Los sectores de construcción y minas y canteras fueron los principales protagonistas el año pasado, cuando crecieron en este punto 138% y 78%, respectivamente, dándole vuelta al 2016, cuando el aterrizaje de recursos tuvo un año de transición.

De hecho, según Sandra Forero, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), “el sector en su conjunto –obras civiles y edificaciones– sigue siendo clave para el país, su crecimiento y economía. Hoy Colombia es el país latinoamericano que ocupa el cuarto puesto en materia de Inversión Extranjera Directa (IED). El capital histórico invertido en el sector inmobiliario y constructor asciende a US$2.945 millones en Colombia, siendo el sector que representa el mayor número de inversiones con un 67,5% del total (Colcapital, 2018)”.

En línea con lo anterior, agregó que “para los fondos inmobiliarios hay un atractivo muy importante en la inversión en segmentos como hotelería, comercio e industria. Otra de las tendencias observadas en esta materia ha sido la llegada de fondos inmobiliarios que quieren desarrollar proyectos de vivienda”.

En esto coincidió Alexander Byfield, gerente de proyectos de CBRE Colombia, quien agregó que “no solo se está viendo inversión local y extranjera en proyectos nuevos, también en otros de relocalización y reorganización de empresas que vienen operando en las mismas instalaciones, algunos por más de 30 años. Debido a esto, se genera una necesidad específica al mercado, respondiendo a los desafíos y a las tendencias cambiantes a largo plazo. Entre los cambios más significativos se encuentra la división de las áreas comerciales y administrativas frente a la producción”.

En el listado de sectores a los que más aterrizó inversión extranjera directa, la construcción fue seguida por minas y canteras (incluyendo el carbón), el cual ha venido repuntando desde el 2016, año en el que la IED tuvo una caída de US$125 millones.

Un año después, en el 2017, ya se comenzaba a ver la recuperación, pues este rubro recibió US$960 millones de capitales foráneos directos, pero definitivamente en el 2018 consolidó su incremento, si se tiene en cuenta que la IED ascendió a US$1.711 millones, lo que quiere decir que creció cerca de 80%, cifras que responden –igualmente– a los mejores indicadores de los commodities entre unos años y otros.

Siguiendo en orden de mayores crecimientos, el sector de comercio, restaurantes y hoteles tuvo un desempeño importante en el 2018, ya que registró un alza de 60% en su IED, frente al resultado del 2017.

Sumado a lo anterior, esta rama podría tener mayores incrementos en los flujos de capitales internacionales que arribarán al país a partir de este año, teniendo en cuenta los cambios en materia tributaria que quedaron en la ley de financiamiento, los cuales le dan mayor seguridad jurídica a esta industria.

En contraste con todo lo anterior, los datos del Emisor revelaron que, el año pasado, los sectores de servicios públicos (electricidad, gas y agua); industrias manufactureras y transporte, almacenamiento y comunicaciones fueron los que presentaron las mayores caídas en IED.

Finalmente, no se puede dejar de lado que la inversión extranjera en materia de petróleo tuvo una entrada de capitales por US$2.360 millones, cifra importante para el país, pero que representa una caída de 24% frente al periodo del 2017, cuando el dato parecía recuperarse tras el choque petrolero internacional.

A pesar de lo anterior, el mapa de países de donde llegaron los dineros el año pasado para formación bruta de capital no varió significativamente. Estados Unidos se mantuvo con el de mayores flujos (US$2.482 millones), seguido de España (US$1.445 millones) e Inglaterra (con US$1.351 millones), pero los que más crecieron fueron, respectivamente, Argentina y Uruguay.

Según datos del equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, “los resultados de la balanza cambiaria en el inicio de 2019 muestran un repunte significativo de la Inversión Extrajera Directa (IED).

Loa técnicos que aumenta 22 por ciento, pero focalizada en el sector de hidrocarburos con un incremento en la misma magnitud”.

El grupo de expertos también concluyó que “de mantenerse este resultado, no solo (se) agudizaría el déficit de la renta factorial por concepto de egresos de utilidades, sino que también aumentaría los pasivos en la posición de inversión internacional que ya igualan el nivel del producto interno bruto (PIB) en dólares de la economía colombiana”. 

Los analistas concluyeron, finalmente, que la Inversión Extranjera Directa en el país tiene una rentabilidad implícita de 5,2 por ciento.