Aun mes de recibir el primer informe de la Comisión de Expertos en Beneficios Tributarios, que le dará unas recomendaciones para una reforma tributaria o fiscal al Gobierno, uno de los puntos más álgidos es la posibilidad de subir el IVA de 19% a toda la canasta familiar. Ante ese debate, los investigadores Luis Jorge Garay y Jorge Enrique Espitia, del Centro de Política Fiscal de la Universidad Nacional, hicieron un análisis de cuál podría ser el recaudo que se lograría según los niveles de ingreso de los hogares y encontraron que las clases media, vulnerables y pobres serían las que aportarían un mayor porcentaje de sus gastos en ese impuesto.

Los investigadores hicieron una revisión de cuál es el porcentaje que los hogares gastan en los distintos tipos de productos según su nivel de ingreso, y encontraron que el peso de lo que asignan en alimentos es del 22,10% para los más pobres, el 20,56% para los vulnerables, el 14,57% para la clase media y el 7,51% para las familias de ingresos altos.

Por eso, lo que el Gobierno lograría recoger con la universalización del IVA a toda la canasta familiar no impactaría en gran medida a los estratos altos, pero sí a los más bajos.

“El recaudo se iría a concentrar fundamentalmente en los hogares de la clase media (44%), seguido por los de la vulnerable (26%), los hogares en pobreza (19%) y, finalmente, los de la clase alta (11%), destacándose cómo el peso del impuesto IVA sobre el ingreso representaría el 24,4% para los hogares en pobreza, mientras que para los hogares ricos sería de tan sólo el 10,8% y mucho menos para el sub-decil de los hogares más ricos de la clase alta, para los que el IVA a la canasta familiar tan sólo representaría el 7,3% de su ingreso”, detalla el documento al que este diario tuvo acceso.

Uno de los argumentos que se han planteado a favor de ampliar el IVA a toda la canasta familiar, teniendo en cuenta las afectaciones que esta medida podría tener en las clases más vulnerables, es el mecanismo de compensación de dicho impuesto, que desde el año pasado empezó a funcionar en el país, como parte de la Ley de Crecimiento y con la que, hasta el momento, se ha llegado a 1 millón de hogares.

De acuerdo con Luis Jorge Garay, economista e investigador, “estos mecanismos de compensación, donde los registros administrativos no son tan avanzados, generan serias inequidades y altos costos de transacción. Tampoco está llegando al número suficiente de hogares pobres, que son al menos 4,5 millones”, dice, y agrega que este tipo de iniciativas tienen dificultades para focalizar bien los recursos y calibrarlos.

Incluso, hicieron un análisis de las consecuencias de lo que podría significar la ampliación de este impuesto sobre el índice Gini, que es el que mide la desigualdad. Según el informe, “ello conduciría a un inaceptable empobrecimiento y agudización de la vulnerabilidad de amplios grupos poblacionales, ya de por sí muy agravados con la pandemia del covid-19, consecuente con un aumento del índice Gini de concentración del ingreso de un 0,5438 antes del impuesto IVA a 0,5705 después del impuesto IVA a toda la canasta básica para toda la población”, dicen.

Eso se traduce, según el análisis, en que cerca del 23% de los hogares pobres entrarían a pobreza la extrema; el 16% de los hogares vulnerables sean expulsados a la pobreza y el 23% del total de las familias de clase media lleguen a una condición de vulnerabilidad.

En ese punto, cabe recordar que según los últimos datos publicados por el Dane, en el que hace también una actualización metodológica, las personas en condición de pobreza monetaria son aquellas que ganan menos de $327.674 mensuales y los que están en pobreza extrema son los que tienen ingresos menores a $137.350 mensuales.

Los hogares vulnerables, por su parte, son aquellos que tienen un ingreso per cápita mayor a los que están en condición de pobreza, pero menor a lo que gana el promedio de los que son clase media. Según Jorge Enrique Espitia, también economista e investigador, estas personas tienen una alta probabilidad de caer en esas condiciones en momentos de crisis como el actual.