El encuentro en Lima que reúne a 14 cancilleres latinoamericanos tendrá como eje central la presión contra el gobierno de Venezuela buscando aislar a  Nicolás Maduro, quien comienza un nuevo período este 10 de enero, y forzar a llamar a unas elecciones democráticas. México, que forma parte del Grupo de Lima no participará, con lo cual marca una diferencia frente a Venezuela, mientras que el Secretario de Estado Mike Pompeo, que no forma parte del Grupo participará a través de una teleconferencia.

La principal preocupación de Estados Unidos es la cada vez mayor presencia de Rusia y China en la región a través del gobierno de Maduro y se está incluso considerando establecer una nueva base militar y de allí la proactividad de Pompeo con sus países amigos, ahora con el Brasil de Bolsanaro, como principal aliado.