La salida para la profunda crisis financiera y de servicio de la Electrificadora del Caribe (Electricaribe), que hoy pierde el 25 por ciento de la energía que compra por factores como fallas técnicas, fraude y conexiones ilegales, saldrá más cara de lo previsto y las inversiones que se requerirán ya no sumarán 7,3 billones de pesos, sino 8,7 billones de pesos en un lapso de 10 años.

Así lo anunció la superintendente de Servicios Públicos, Natasha Avendaño, al revelar –en conjunto con los Ministerios de Hacienda y de Minas y Energía- el nuevo proceso de búsqueda de operador inversionista para prestación del servicio de energía en la región Caribe.

Hace un poco más de un año, según reveló EL TIEMPO en primicia, en el primer diagnóstico hecho por una banca de inversión contratada por la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), el valor de las inversiones se había estimado en esos 7,3 billones de pesos, para que la compañía llegue a indicadores de calidad de servicio ideales.De acuerdo con la funcionaria, para ejecutar el proceso se optó por dividir en dos segmentos el mercado.

El primero, denominado Caribe Sol, estará conformado por los mercados de Atlántico, Magdalena y Guajira, mientras que el segundo fue denominado Caribe Mar y lo conforman los mercados actuales de Córdoba, Sucre, Bolívar y Cesar.

El segmento Caribe Sol está conformado por 9.816 kilómetros de redes, a través de las cuales se atienden a 1,21 millones de clientes, que cada año demanda unos 6.016 gigavatios hora de energía, y representan el 10,1 por ciento del consumo nacional. En este mercado, las inversiones previstas sumarán 3,7 billones de pesos.

Por su parte el mercado Caribe Mar (Córdoba, Sucre, Bolívar y Cesar), está compuesto por 27.835 kilómetros de redes con las que se presta el servicio a 1,51 millones de clientes, que hoy demandan el 10,9 por ciento del consumo nacional de energía, equivalente a unos 6.400 gigavatios hora año. Para este segmento, las inversiones requeridas a 10 años serán de 5 billones de pesos.