En los estratos con capacidad para comprar viviendas, considerando la coyuntura por la que atraviesa el país, se pudo observar un aumento en las preferencias de las personas por adquirir casas con relación a departamentos, afirmó el director ejecutivo de la Cámara Peruano de la Construcción (Capeco), Guido Valdivia.

«La necesidad de viviendas es permanente. Cuando una familia determina que sus condiciones habitacionales no satisfacen sus necesidades, entonces se plantea la necesidad de comprar o construir una vivienda o alquilar una unidad habitacional acorde con los requerimientos familiares. En estos momentos, sostuvo, no hay problema de oferta (de viviendas), pero siempre la demanda será mayor», manifestó en el programa Económika de Andina Canal Online.
Valdivia aseguró que en el segmento con capacidad para comprar viviendas hubo un ligero cambio de tendencia y las personas han reducido su preferencia por departamentos y se han optado por adquirir las casas. «Además, la gente está optando por departamentos no tan cercanos a la calle. Estos son algunos indicadores que demuestran que la pandemia ha tenido un efecto en la preferencia de los consumidores”, precisó.
Asimismo, el representante de Capeco aseveró que, en esta decisión, se contempla la situación de que muchas actividades laborales aún se desarrollarán desde casa, aunque no es la mayoría de los casos.
«Para la gente que trabaja en casa, hay varias alternativas. Una de ellas es que los propios edificios puedan tener áreas de trabajo. Otra es que los espacios de coworking se extiendan por la ciudad y que no solo estén en zona de concentración de actividad económica o centros financieros, refirió.
El director ejecutivo de Capeco comentó en el último cuatrimestre del año pasado la construcción creció de manera relevante y en diciembre cerró con un avance de 23%, cifra que no se alcanzaba desde el 2010.
“En enero se habría crecido menos (7%), pero igual nos recuperamos después del segundo trimestre del 2020 en el que se cayó casi 70%”, agregó Valdivia.
Resaltó que la construcción de viviendas informales aún se encuentra en aproximadamente  70% de total de las unidades construidas. «En las ciudades la gente se hizo de sus viviendas de manera informal, en terrenos invadidos y, posteriormente, formalizados», aseguró.
El directivo precisó que la solución a este problema consiste en atender a los que ya están viviendo en lotes, muchos de ellos formalizados y con servicios, otorgándoles viviendas construidas técnicamente en esos mismos terrenos. “Muchas de estas viviendas son precarias y hay que ir construyéndolas de manera progresiva con asistencia profesional. Para eso, el Gobierno tiene el programa Techo Propio en la modalidad construcción sitio propio”, dijo.
Valdivia sostuvo que se necesitan unas 60,000 unidades habitacionales bajo esta modalidad por los próximos 12 años. Además, es relevante promover el desarrollo de proyectos de vivienda social para estos segmentos, para lo cual existe el programa Techo Propio adquisición de vivienda nueva. En esta modalidad se necesitan 45,000 unidades al año”, precisó.
Agregó que hay una brecha que sigue creciendo en construcción informal y esto se resuelve otorgando más recursos para subsidios, promoviendo suelo urbano y hay que generar suelo urbano para proyectos de vivienda social, y dotarlos de servicios de agua y desagüe.
Al referirse a la posibilidad de crear un operador público de suelos, una entidad pública que ponga suelos estatales en el mercado, el ejecutivo sostuvo que el Estado es uno de los principales proveedores de tierras en el Perú.
“Es buena la iniciativa que requiere de una ley del Congreso y, ojalá, se pueda discutir rápidamente. Sería relevante que este operador pueda estar activo rápidamente para cubrir esta brecha de oferta y llegar a las 30,000 viviendas en Mivivienda al año; 45,000 en Techo Propio vivienda nueva y 60,000 en Techo Propio en sitio propio», comentó.
Valdivia expresó su confianza en lograr las 150,000 viviendas al año en zonas urbanas. «En ese momento, la informalidad se reducirá. El el sector privado está preparado para producir esta cantidad de viviendas que se necesitan para acortar el déficit habitacional, siendo los principales problemas la falta de sueldos y los servicios públicos», puntualizó.