Ante mejores perspectivas para la construcción de viviendas y obras públicas, Lark inició la ampliación de su planta en Puente Piedra hace cuatro meses. Y a la fecha, los trabajos avanzan al 85%, señaló su gerente comercial, Alberto Chara.

En ese sentido, estimó que las nuevas instalaciones estarán listas en octubre para iniciar la distribución y apuntar así a más licitaciones de proyectos.

Refirió que la iniciativa comprende la construcción de un nuevo secadero para ladrillos de muros en cuatro hectáreas, con inversión de US$ 6 millones. Así, reducirá de 45 días a 12 horas el proceso de secado y elevará su capacidad de producción en 10%.

Asimismo, el proyecto les permitirá potenciar su línea de ladrillos caravista con formatos más grandes, apuntando no solo a las viviendas unifamiliares sino también a edificios de departamentos y oficinas de hasta 23 niveles.

“Empezaremos la masificación de estos productos presentándolo a las principales empresas edificadoras, planteamos una mezcla entre placas de concreto y estos ladrillos”, comentó.

Añadió que el potencial de la categoría de ladrillo caravista es alto en Perú, pues aún representan menos del 2% del mercado. En Colombia y Brasil, alcanzan el 60% de la demanda de ladrillos, anotó.

Proyección

En línea con una recuperación del sector de la construcción, Lark prevé cerrar el 2018 con un crecimiento de al menos 5% apoyado no solo por el segmento de autoconstrucción, sino también por obras públicas como hospitales, colegios y otros.

Sin embargo, reconoció que la industria ladrillera crecería a un menor ritmo, pues casi el 70% de los productores no podrían presentarse a las licitaciones -junto con empresas constructoras- por su condición de informalidad.

En el 2019, Chara estimó que Lark empezará a registrar el impacto de la ampliación de su planta, con un crecimiento de entre 6% y 7%. El retorno de esa inversión está proyectado en no más de tres años.

Fuente:Gestión