La recuperación de la industria inmobiliaria se empezó a observar desde algunos meses. Si bien se han notado signos de mayor demanda a nivel general en Lima, la famosa ‘V’ está más acentuada en distritos con mayor atracción como lo son Miraflores y Jesús María.

Los precios en estos distritos se mantendrían aún estables, aunque esta situación puede variar según cómo evolucione la demanda, señalaron fuentes consultadas por Gestión.

Para Miguel Deustua, gerente general de Granadero Inmobiliaria, tanto Miraflores como Jesús María se caracterizan, además de tener buena ubicación y conectividad dentro de la ciudad, por su condición de activo seguro y comercializable.

“Si uno tiene una unidad en estos distritos, va a poder venderlo porque hay un mercado importante de segunda mano también. El inversionista que quizá podría estar en algún segmento de renta fija o variable, puede estar viendo el sector residencial también”, anotó.

Incentivos

Cabe precisar que el distrito de Miraflores ha emitido desde 2019 ordenanzas para impulsar el desarrollo inmobiliario en su jurisdicción. Con ello, por ejemplo, se otorgaron beneficios adicionales en cuanto a reducción de áreas mínimas por unidad, lo que se traduce en mayor altura en los edificios y un ticket más accesible.

“Muchas más personas acceden a un mayor crédito para ingresar al distrito. También hay una promoción para departamentos sostenibles con tratamiento de aguas residuales, ambientes verdes y parqueos para bicicletas”, refirió Deustua.

Para Gisella Postigo, directora comercial de Urbania, Miraflores presenta la mayor oferta inmobiliaria con más de 60 proyectos en venta. Además, la demanda busca unidades con áreas de terraza o áreas comunes que les permita trabajar en casa, así como áreas de coworking.

Oportunidades

Deustua anotó que, para generar una buena inversión en Miraflores, los terrenos deben contar con una proyección de 30 unidades a más en un área de por lo menos 500 metros cuadrados y una altura de hasta 8 pisos.

“Tenemos un espacio limitado de tierras en Miraflores. Como todo producto escaso, su valor aumenta. Lo que se está generando también es la posibilidad de que se puedan incorporar terrenos que antes no eran desarrollados para la industria inmobiliaria”, indicó.

“Así, encontramos talleres de mecánica, por ejemplo, en La Mar. Hay zonas que están cambiando a residencial, porque se han dado cuenta que el costo de oportunidad es alto”, agregó.

Fuentes del sector consideran que aún hay espacio en Miraflores, aunque esto no sería por muchos años.

En el caso de Jesús María, las desarrolladoras enfrentan la búsqueda de nuevos terrenos a través de la unión de estos lo que, a su vez, genera un alto costo del terreno, pero no limita las oportunidades de crecimiento.