Un “Plan B” de transporte urbano será aplicado en Lima en losJuegos Panamericanos debido al retraso en la construcción de la mitad de las vías originalmente previstas, informó el Comité Organizador.

“Estamos trabajando el Plan B con el acalde de Lima, Jorge Muñoz, y con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones”, dijo el presidente del Comité, Carlos Neuhaus.

Neuhaus reconoció por primera vez que varias obras viales no estarán concluidas antes de los Juegos, que comienzan el próximo 26 de julio. “Por eso se recurrió a otro plan que tenía la dirección de Operaciones de los Panamericanos”, expresó.

La Organización Deportiva Panamericana (Odepa)había advertido el 11 de abril que la caótica situación del transporte en la capital peruana era la principal preocupación de cara a los Juegos.

Posteriormente, el 7 de mayo, el contralor general de Perú, Nelson Shack, precisó que ocho de las 16 obras viales “no se culminarían dentro del plazo establecido”.

Ante la imposibilidad de contar con nuevas autopistas, el “Plan B” consiste en apresurar solamente los trabajos de mejoramiento de las vías de acceso a la Villa Panamericana y coliseos deportivos, y un programa especial de tránsito durante los 17 días de competencias.

“El plan B consiste que las vías que involucren el entorno de Villa Panamericana, las sedes de competencia, de entrenamiento estarán listas”, dijo el director de Operaciones del Comité Organizador, Alberto Valenzuela.

Sin embargo, en “las obras grandes que atraviesan varios distritos (de la ciudad), solo se dará prioridad a los tramos que lleven a la Villa, sedes deportivas y hoteles”, añadió.

Al concentrase en los trabajos en las inmediaciones de las sedes que usarán los deportistas, podrán terminarse esas obras a tiempo, explicó el directivo.

“El alcalde viene realizando evaluaciones constantes a fin que todo esté terminado ante de los inicios de los Juegos”, precisó Valenzuela.

Al postularse en el 2013 a ser sede de los Panamericanos, las autoridades limeñas habían prometido construir “modernas” autopistas urbanas, pero las obras públicas en Perú se han visto frenadas por el escándalo de la empresa brasileña Odebrecht, entre otros problemas.