Una idea que se concibió en la década de 1960 en Bogotá podría consumarse finalmente este martes en beneficio de millones de ciudadanos. Se trata de la Autopista Longitudinal de Occidente (ALO), que estaba pensada para desarrollarse de un tirón desde el sur hasta el norte de la capital de Colombia.

Pero que, por practicidad y reducción de riesgos, se dividió en tres: sur, centro y norte. Mientras la última está a punto de ser eliminada en el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT), las otras dos avanzan.

Y es justamente la primera, la del tramo sur, la que este martes sería adjudicada a uno de dos pesos pesados de la ingeniería colombiana.

Por un lado está la Estructura Plural ALO Sur, que fue el que se ideó todo el esquema de asociación público – privada (APP), se lo presentó al entonces presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Dimitri Zaninovich, y al alcalde de ese momento, Enrique Peñalosa.

Tras varios años, el Gobierno Nacional y el Distrito lograron un acuerdo para sacar adelante esta vía, que tenía pendiente resolver cómo se financiaría.

La solución fue salomónica: se instalará un nuevo peaje a la altura del río Bogotá (que solo operará cuando queden listos tramos del proyecto). Pero, además, se tomará parte del recaudo del ya instalado en Chusacá.

Con este punto saldado, la Estructura Plural ALO Sur -conformada por Mario Huertas, Pavimentos Colombia, Coherpa Ingenieros Constructores y Concay- avanzó en su plan de quedarse con esta autopista clave para el ingreso y salida de Bogotá por el sur.

No obstante, hace apenas unos meses, otro jugador de peso se subió al ring y le cazó pelea.

Se trata de la firma Proyectos Y Desarrollos Viales Del Oriente (Prodeoriente), que hace parte de Corficolombiana y, por ende, del Grupo Aval, que mantiene su interés en seguir participando en obras de infraestructura en Colombia.

Ambos grupos llegan a la audiencia de apertura de sobres con todos los trámites avalados. Incluso, el informe final de precalificación confirma que cumplen con todos los requisitos, lo que indica que la decisión final se basará en los aportes económicos que cada uno proponga.

Valora Analitik habló con representantes de ambos proponentes, en el marco del 18° Congreso de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI).

Por un lado, el constructor Mario Huertas dijo: “Tenemos que ver los precios y la forma cómo organizaremos nuestra propuesta, y ver cómo llegan ellos. Estamos a la expectativa y veremos si tenemos la posibilidad de hacer una contrapropuesta”.

Mientras que María Lorena Gutiérrez, presidenta de Corficolombiana, aseguró: “Estamos esperando la apertura de sobres, momento en el que el originador tendrá el derecho de igualar nuestra oferta”.

Eso sí, tanto la Estructura Plural ALO Sur como Prodeoriente tienen un respaldo financiero de gran nivel. La primera presentó un cupo de crédito de los bancos de Occidente y Santander, mientras que la segunda lo hizo con Davivienda.

Pero en la asignación de puntaje final, se presentó un dato que podría salir a relucir en la audiencia de este martes. Prodeoriente no aportó información sobre trabajadores en condición de discapacidad, lo que la dejó con 10 puntos menos que su contraparte.

El proyecto

Si bien solo en la audiencia se conocerá si este factor pesa en la decisión final, cualquiera de los ganadores tendrá en sus manos uno de los proyectos 5G más importantes para la competitividad del centro del país.

Este contempla la construcción de 24,5 km, pensados para recoger el tráfico que viene de Girardot (Cundinamarca) hacia Bogotá. Su valor total asciende a $1,2 billones.

Las obras se realizarán entre el Embalse del Muña (donde se conecta con la vía Bogotá – Girardot) hasta la calle 13, con lo cual el corredor Bogotá – Chinauta quedará con tres carriles en cada sentido.