La calidad del biodiesel del país es una de las mejores del mundo, certificada por procesos y organismos internacionales. Mientras que en el mundo se sigue dando el debate en cuál es la mejor alternativa de transformación energética (gas, electricidad o biocombustibles), Colombia avanza en su proceso de mejorar la calidad de su biodiesel, una alternativa de combustible producto de la palma de aceite.

La compañía fue creada hace 14 años y cuenta con una participación de 50 % de Ecopetrol y el otro 50 % perteneciente a empresas privadas productoras y extractoras de palma de aceite como, por ejemplo, Palmas del Cesar y Bucarelia.

En este complejo industrial que opera las 24 horas de los 365 días del año se produce el más fino biodiesel certificado con altos procesos de calidad. La planta entrega parte de su producción a Ecopetrol y otra parte se va a los distribuidores privados que venden el biocombustible tipo B10, es decir, 10 % biodiesel y 90 % aceite combustible.

Oscar Fandiño, gerente comercial de Ecodiesel, indicó que para el 2022 la empresa pondrá en funcionamiento una nueva planta de producción.

“Vamos a entregar al país con la entrada en vigencia de la resolución un biodiesel de una calidad aún mayor, nosotros hoy tenemos una calidad mayor a la que se necesita de la normal, pero vamos a entregar un biodiesel con un Cfft por debajo a lo que hoy nos están pidiendo, Tenemos una nueva planta que ya está en fase de pruebas con la cual mejoraremos, aún más, las cifras que tenemos”, indicó.

La nueva planta de producción usa un proceso de elaboración en frío del biodiesel lo cual permite que el producto final sea de mucha mayor calidad al que se elabora actualmente, el cual es ya reconocido por ser uno de los mejores en el mercado.

La planta requirió una inversión de unos $12.000 millones y hace falta la expedición de una nueva regulación que podría estar lista en las próximas semanas, con lo cual la nueva inversión de Ecodiesel estaría funcionando a pleno en los meses de marzo o abril de 2022.

De otro lado, según Carlos Mateus, director jurídico de Fedebiocombustlbles, toda la producción de esta fuente de energía está dirigida a satisfacer la demanda doméstica y por normativa no hay espacio para la comercialización en mercados internacionales.

“Tendríamos que hacer modificaciones normativas, de inversión y de buscar mercados internacionales para que se pueda exportar el biocombustible de Colombia. Esta producción representa el 7 % del Producto Interno Bruto del sector agroindustrial”, destacó.

El experto también explicó que un alza del dólar como la que está viéndose puede tener incidencia en el precio del combustible en general y en el costo de la producción de biocombustibles. Lo anterior, porque si sube el dólar, los precios de las materias primas para elaborar biodiesel son en dólares y ese costo se traslada al precio final.

“Aunque no es una situación que se está viendo actualmente, hay que esperar qué precio del combustible fija el Ministerio de Minas, el cual podría conocerse en los primeros días de diciembre, pero es un escenario que se puede presentar”, precisó.