Los esfuerzos del sector empresarial en Colombia por disminuir la brecha en equidad de género e involucrar cada vez más a mujeres en posiciones directivas crecen tal como evidencia el Reporte Global de Equidad de Género 2020 del Foro Económico Mundial en el que el país se ubica en el tercer lugar de Latinoamérica y en el mundo ocupar el 22° puesto entre 153 países. De fondo están los estudios que demuestran que la inclusión del liderazgo femenino redunda en el crecimiento de la capacidad de innovación de las empresas, su aporte al bienestar social y la capacidad de atender los intereses de todos sus grupos de interés.

En este sentido, si bien hay avances es necesario que las compañías tomen un rol activo para combatir los desequilibrios de género al interior de las organizaciones y que debe acompañarse con acciones puntuales.

En el mundo lo evidencian rankings como Working Mother Media (WMM) que estima la evolución e inclusión de mujeres en las principales compañías del mundo y que, en su más reciente medición de 2020, evidenció que el porcentaje de mujeres ejecutivas aumentó un punto porcentual a 31% frente al 30% en 2019.

La consultora Korn Ferry destacó sobre este ranking que muestra año a año la importancia de la inclusión femenina en la dirección de sectores corporativos globales algunos atributos claves al crecer la presencia de mujeres en las organizaciones, tales como: rangos de liderazgo corporativo, ingresos que incrementan en un rango de 3% a 8%, grados de innovación, además de cómo ayudan a sus empresas a avanzar en términos de adaptabilidad al cambio.

En el país, algunos referentes de estas tareas en pro de fortalecer la equidad de género son el Grupo Empresarial Argos, Bancolombia, Grupo Éxito, Grupo Sura, Grupo Energía Bogotá, Corficolombiana, Terpel, Crepes & Waffles, Construcciones El Cóndor, ISA, EPM, Banco W, Scotiabank Colpatria, Banco de Bogotá o Rappi, entre otras, compañías en las que se incentiva la gestión para una diversidad en diferentes posiciones, incluso en las de más alto poder decisivo.

Para Marcela Mendoza, experta en responsabilidad social empresarial de la Universidad de los Andes, “Colombia muestra mejores indicadores que los de otras naciones de Latinoamérica, pero es un camino que aún tiene muchos temas por resolver pues es necesario tener políticas claras, metas específicas e indicadores. Poco a poco se va acercando a que las mujeres tengan un 30% de participación en posiciones de alto peso directivo y que se involucren en industrias consideradas históricamente como no tradicionales para nosotras y eso es algo muy importante a destacar en un país como Colombia”.

En el Grupo Empresarial Argos, por ejemplo, de sus más de 13.000 colaboradores en 18 países, el 23% son mujeres. Esto es un gran avance en empresas que por su core de negocio hacen parte de sectores tradicionalmente masculinizados.

Algunas de sus estrategias para lograr estos avances con las que proyectan que a 2025 la alta dirección del Grupo Empresarial Argos esté compuesta al menos en una tercera parte por mujeres. En esta ruta se destaca la participación de la compañía en el Ranking PAR, medición que evalúa cuatro áreas fundamentales sobre una valoración total de 1.000 puntos posibles para determinar el puesto de la organización y que compara brechas de género y diversidad para referenciar mejores prácticas e implementar acciones para tener espacios más inclusivos.

En este ranking, en Colombia se encontró que 47% de las compañías cuenta con una política de equidad y 37% tiene un plan de trabajo anual. Allí, el Grupo Empresarial Argos destaca en gestión de objetivos pues obtiene un 98% frente al 95% del top 10 de compañías en Latinoamérica.

A su vez, este grupo empresarial está fortaleciendo la inclusión y equidad de género a través de tres aristas: la primera es Talento con propósito que busca fortalecer la atracción y retención de talento diverso. La segunda es Identifícame, invítame e inclúyeme que pretende identificar talento diverso en matrices de sucesión y promover la participación en los procesos de selección sin lugar a sesgos en la convocatoria y la selección. La tercera arista es Diversidad que trasciende – Multiplicadores de diversidad, mediante la cual se prepara a colaboradores con capacidad de influencia para potenciar la gestión de la diversidad e inclusión en el grupo empresarial por medio de la creación de una red de multiplicadores con el conocimiento y empoderamiento necesarios para implementar acciones concretas.

Por su parte, Bancolombia, además de promover la participación de mujeres al interior de su organización, ha resaltado como la primera entidad financiera del país en brindar alternativas como una nueva línea sostenible de género para apoyar proyectos sostenibles de compañías que sean 100% de mujeres, con al menos la mitad de propiedad de mujeres o con una representante legal mujer.

María Paulina del Castillo, COO y socia de la firma Aequales, afirmó que “estamos viendo que la equidad de género se está convirtiendo en un asunto clave en la cultura organizacional de muchas empresas y este ya no es considerado como un valor adicional, sino como un estándar que debe estar integrado e interiorizado en cada uno de los niveles de las compañías”.

Otros datos importantes que revelan el impacto de mujeres en las organizaciones, según Korn Ferry, son que más de dos tercios de ellas creen que sus labores pueden tener un impacto muy positivo en las comunidades, en los empleados y el mundo que los rodea. Y un cuarto de ellas apuntó que haber creado una cultura de trabajo positiva era uno de los logros que más las enorgullecía.

Así, bajo un panorama que cada vez es más incluyente y abre oportunidades a las mujeres en el plano laboral en Colombia y el mundo, también es clave reconocer que es más necesaria su presencia en la dirección de empresas y juntas directivas, la reducción de las brechas salariales y políticas de promoción que permitan estas oportunidades de crecimiento y estabilidad en las organizaciones.