Para la continuidad de sus operaciones, Buenaventura incrementó sus reservas mineras el 2020, apoyada por proyectos “greenfield” que fueron explorados, entre ellos, Yumpag (Pasco). Ahora, da un nuevo paso con este yacimiento polimetálico.

Y es que, a inicios de mes presentó el estudio de impacto ambiental detallado (EIA-d) de este proyecto al Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace), indicando que demandará alrededor de US$ 141 millones.

En detalle, unos US$ 80.8 millones se desembolsarían en la etapa de construcción, US$ 57 millones en la operación y US$ 3.7 millones en la etapa de cierre.

En su momento, la empresa indicó que estaban trabajando en la optimización de Yumpag, que sería una mina de enlace o “satélite” que alimentaría a la operación de plata Uchucchacua (Gestion.pe 12.05.2020).

Ahora, el EIA-d confirma que el proyecto comprende la construcción y operación subterránea para extraer plata con contenidos de oro, hierro, manganeso, plomo y zinc; y considera el transporte de mineral hacia Uchucchacua.

“Se tendrán componentes como stockpiles (zonas de acopio), depósitos de material estéril, depósitos de material orgánico (…), canteras, accesos, entre otras instalaciones auxiliares”, detalla el plan propuesto.

Construcción

Para la construcción de Yumpag, Buenaventura estima alrededor de dos años, y comprenderá la movilización de maquinarias, equipos y personal para el movimiento de tierras y obras civiles. Esta fase culminará con el inicio de la extracción continua.

Durante esta etapa, las labores subterráneas (túneles, chimeneas y otros) alcanzarán una longitud de 15.3 kilómetros.

Por su parte, la operación constará del preminado para completar el desarrollo de las labores subterráneas y la ejecución de un plan de producción a una tasa de minado de 1,000 toneladas métricas diarias.